El panorama automotriz global está evolucionando más rápido que nunca en junio de 2026. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que las ventas globales de VE alcanzarán los 23 millones de unidades para finales de año.

En el corazón de esta expansión histórica se encuentra China. El informe destaca que China se ha consolidado como el centro de gravedad absoluto tanto para la producción como para la fijación de precios competitivos a nivel mundial.

Para los distribuidores e importadores automotrices B2B, esto representa un cambio estratégico: asociarse con la cadena de suministro china es fundamental para acceder a los ecosistemas de conducción más avanzados.

Las normativas ambientales en Europa y el desarrollo de infraestructura en mercados emergentes seguirán impulsando la demanda de vehículos eléctricos chinos de última generación.